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Cómo se pulen las piedras preciosas

¿Alguna vez ha sentido curiosidad sobre cómo se pulen las piedras preciosas? Desde su extracción pasan por varias fases necesarias para conseguir ese aspecto tan hipnótico y bello, ¡se las mostramos hoy!

Pulido o tallado del diamante y otras piedras preciosas

Para que su anillo de compromiso se muestre tan deslumbrante, su piedra preciosa debe pasar por varias operaciones:

Crucero

El crucero es la acción de partir el diamante en dos. Esto se consigue realizando una rayadura en la pieza y asestándole un golpe seco con una lámina de acero.

Con ello conseguimos una forma adaptada para que la pieza se talle con facilidad y, además, eliminamos los desperfectos de cristalización, rajas, inclusiones, etc. que pueda tener por motivo de la extracción.

Aserrado

Se trata de una versión más mecánica del proceso anterior en la que, además, podemos hacer una división en un plano no típico de cristalización. También se consigue que la piedra conserve las puntas.

Para ello se utiliza máquina de aserrado con láser o disco, manuales o automáticas.

Desbastado

Se trata de realizar lo que sería la sombra o el contorno de la talla que queremos conseguir, es decir, darle una forma aproximada básica al diamante o a cualquier otra piedra.

Para ello se utiliza un torno de mecánica de precisión o un desbastador.

Con un cemento especial o acre se engasta la piedra en un portagemas y se empieza a frotar sobre diamante duro de mala calidad o en un torno de disco de diamante.

Así, poco a poco veremos que los picos y esquinas desaparecen y ya se deja ver una forma algo parecida a la que deseamos conseguir. Es un proceso manual que requiere de maña y cuidado para no pasarnos.

Talla en cruz

Esta operación es la que consiste en crear las facetas, caras y aristas de las piedras preciosas.

Se utilizan discos de acero untados en polvo de diamante o discos mojados que se ponen a girar y se frota la piedra contra ellos.

Es un proceso similar al anterior, sólo que en este caso, tenemos que calcular cuántas caras puede tener nuestra pieza y cómo las conseguiremos.

Aunque muchos profesionales lo hacen "a ojo"; lo cierto es que existe maquinaria que cuenta con un angulador para colocar la tenaza o el bastón con la pieza en el orificio que corresponde al ángulo que desea conseguir. De esta manera, conseguimos tallados planos, sin que el factor humano dé lugar a distorsiones.

Del mismo modo, mediante un escaneado con ordenador podremos determinar las dimensiones finales de la pieza dependiendo de las caras que queramos tallarla. Esto se hace para no cometer errores y así no desperdiciar material.

Abrillantado

La última fase para dejar tus diamantes y otras joyas a punto es darle ese brillo tan especial que hace que todas las miradas se posen en su mano.

En el mismo plato donde se realizó el facetado, untamos el disco con abrasivo suave y frotamos el diamante contra él, faceta por faceta, hasta conseguir el efecto deseado.

¿Le ha parecido interesante este artículo sobre el pulido de piedras preciosas? Es un proceso relativamente nuevo al que en la actualidad se le da suma importancia pero que hace unos siglos no tenía relevancia alguna, lo que se buscaba en una piedra preciosa era su peso y no su atractivo visual.

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